La bodega y las viñas se encuentran en la población de Benissa, en la comarca de la Marina Alta, al norte de Alicante.
Entre las montañas de Bèrnia, la Solana y Oltà y el mar Mediterráneo, nos encontramos con un entorno único, lleno de campos de viñas entre olivos, algarrobos, almendros y zonas de bosque que, año tras año, van ganando protagonismo por el abandono paulatino de los campos de cultivo.
El viñedo de Joan de la Casa se sitúa a una cota de entre 60 y 160 metros. Se emplaza en el Sinclinal Benissa-Teulada, que confiere unas características peculiares y únicas al suelo: formado por capas sedimentarias de fondo marino, con un alto contenido de caliza, y estratos de piedras de "tap" y piedras de mayor consistencia de color gris llamadas "fiter", con las cuales se construyen los márgenes de piedra en seco de los diferentes abancalamientos que conjugan el paisaje de colinas suaves del sinclinal.
Son esas montañas cerca del mar y la situación de la Marina Alta, como una punta de tierra dentro del mar, lo que asimila el clima de la Marina Alta a una isla, muy influenciada por el mar Mediterráneo — tres de sus cuatro partes están rodeadas por él. Esto crea un microclima que favorece el cultivo de las viñas: los inviernos son cálidos y los veranos calurosos, con temperaturas suaves y un gradiente térmico no muy acusado, lo que hace tan especial al Moscatell de Alejandría y al Giró, variedades autóctonas de la zona.
La gran influencia de la brisa marina, conocida como el viento Llebeig, refresca en verano y atempera las temperaturas en invierno, haciéndolas más suaves, y carga el aire de una alta humedad durante todo el año.